COIN-EL POETA SIN MOTIVO

domingo, 29 de diciembre de 2019

NO SIEMPRE EL AMOR ES COMPREDIDO


 

No siempre el amor es comprendido,
pues, no siempre, se comprende 
al amador. 
A mi pueblo lo he amado con el pincel
para plasmar sus colores más intensos.
Lo he amado torpemente.
Pero mi pueblo, este pueblo de cal viva,
de verdes valles y doradas campiñas, 
de aguas corrientes y jilgueros fugaces,
de almendrales sedientos y olivares añejos,
de eucaliptos casi celestiales
y chopos pretendientes de los cielos,
no puede reprocharme nada. 
Este pueblo de luz, y melodías;
donde las diosas se miran en las charcas
tocando sus arpas candorosas,
formando cataratas de alegría.
Este pueblo, que corre por mis venas,
que trasmite su voz a la razón,
con aroma a mastranto y yerbabuena.
Este pueblo, de noches estrelladas;
donde el jazmín en la fontana juega,
donde la luna duerme sobre el agua
donde el agua no quiere estarse quieta.
Este pueblo, de mirlos enlutados,
saltando en los bancales de la huerta;
es imposible un sol más colorado,
igual si se levanta o si se acuesta.   
Este pueblo de recoletas hadas,
que brillan en las noches como perlas,
que cantan dulces odas estelares,
alegrando a mi pueblo sus lugares,
que siguen a la luna en las acequias,
que, entre los juncos, apenas si se oye
el suave trepidar de las aneas.
Mi pueblo, nada puede reprocharme,
pues, le amé, con corazón sencillo, 
y fue mi amor, amor irreprochable.
Yo le ame, con mi boca,
y mis poemas,
cubren el ancho espectro de su cielo.
Quizás sea el futuro que me espera,
el ser desarraigado por completo,
o rodar en silencio por sus suelos.