El horno donde cocíamos el pan, se muere. Sí, como la noria, la leña y muchos sentimientos que ya no volverán, porque tenemos la mente en otros sitios; todos estamos ya alejándonos de aquel efímero lugar para volar a la locura del asfalto. Teníamos agua de la fuente o de la albina, agua que sabía a agua, pero los humanos siempre queremos más, como sea, pero más y más, si fuera posible. Ahora miramos con nostalgia todo lo que, en su día, fue peor, pero sabemos que, seguramente, no volveremos a disfrutar. Y lo más terrible es que no nos hemos ido, nos han echado y para no volver jamás. Quizás no tengamos sitio donde estar, porque en nuestros lugares ya se habla otros idiomas y todo está vallado. Ahora estamos mendigando por calles extrañas y la gente es extraña y desconocida; nada es igual. Lo nuestro ya no es y, de allá a donde nos fuimos, acabarán por echarnos, porque ya no tenemos nada nuestro. Nada, ni siquiera nos dejarán los sentimientos, porque nuestras almas están vacías, tal como ellos procuraban. Por querer tener lo que no podíamos ahora ya no podemos tener lo que necesitamos, porque nos han hecho necesitarlo todo para que cayésemos en la trampa de la nada. Nos decían que los drones, nos traerían las viandas y el periódico a nuestra casa y ahora sabemos, que nos pueden traer tantas cosas, que da miedo pensarlo. Ya sabemos: La ciencia del bien y del mal en las manos de los buitres.
LA LUNA GUARDA SILENCIO
POEMAS
COIN-EL POETA SIN MOTIVO
domingo, 3 de mayo de 2026
domingo, 25 de abril de 2021
LAS LÁGRIMAS INDEBIDAS
LÁGRIMAS INDEBIDAS
Lágrimas indebidas vi surgir de su alma
ellas fueron reprimidas hasta agotar la calma,
que nenecita el milagro, cuando el milagro tarda.
los milagros, a veces ¡tardan tanto!
Otras veces parecen que no existen;
es cuando la esperanza liquidada,
se convierte en desespero.
¿Por qué? Nos preguntamos.
Y todo calla.
No hay respuesta posible a lo imposible,
y acaba por callarlo todo.
¡Sí,.. todo!
Y no hay mayor suplicio, que callarlo todo;
el silencio, cuando las palabras son más necesarias.
Lágrimas vi rodar por sus mejillas indebidas,
y al tiempo, razonables.
Ganadora de batallas y de sueños, creídos imposibles.
Sin condecoraciones ni festejos.
Amazona del viento, que pudo con el viento,
que hizo al viento suspiro,
cabalgando caballos de impotencia.
Sin temor, sin paciencia, es decir, agotada;
porque todo sucumbe en los brazos del tedio.
viernes, 10 de enero de 2020
POR SUS ÁRIDAS MEJILLAS
Por sus áridas mejillas,
van las lágrimas de prisa,
por humedecer la voz
de penas que se eternizan.
Las bocas, gritan y gritan,
ante el batallón de sordos
y los angelitos rubios,
gritan al cielo: ¡Socorro!
La inocencia se derrama
en una arena de fuego;
les acercan un mañana,
sin un hoy y sin un luego.
Solo las madres suplican,
y al cielo, locas se agarran;
y los cielos se limitan,
a decir: ¡Mostrad las garras!
El cielo, sin responder,
se anda llevando las almas,
que no aciertan a entender,
que el cielo les pida calma.
Las madres corren y corren,
van preparando sus armas
y sus vientres les responden,
con almas a los sin almas.
La paz se muestra en jirones;
es una paz propiciada.
La propician los bribones,
que ostentan tan dura cara.
Los simios de risas blancas
enseñan sus dentaduras;
mordisquean, mientras danzan,
la danza de la locura.
Y el hombre, sí, el hombre humano,
muestra sus ojos llorosos,
y es que, el gritar de los niños,
no les permite el reposo.
miércoles, 1 de enero de 2020
¿A DÓNDE VAN LAS LÁGRIMAS?
¿A dónde van las lágrimas
si no van a la mar?
¿A dónde mis plegarias
si no van a tu altar?
¿A dónde los suspiros,
que se ahogan, no más?
¡No calles, oH, bien mío,
que estoy muriendo ya!
No es posible, amor mío,
en la mar tanta sal,
si esta amargura mía,
hasta allí no se va.
No es posible, amor mío,
que se pierda mi voz,
en los atrios del cosmos,
y no oigas mi voz.
No es posible, amor mío,
que suspire por ti,
y el sentirme perdido
no te conmueva al fin.
¡No es posible, no, no,
el morir sin vivir!
MI ALMA YA REPOSA
Mi alma ya reposa
sobre el tálamo tierno,
igual que una azucena
en los brazos del tiempo.
El tiempo me dio besos
de gozo y sufrimientos,
y, cada día, más joven,
se torna el sentimiento.
Acabará sus días,
sumida en el silencio.
Esperando al amante
que tornará de cierto.
No importa cuanto tardes;
ella te esperará,
Esperar no es tan duro,
cuando se espera en paz.
Mi alma sosegada
te esperará, Señor.
Te tengo preparado
mi pobre corazón.
Mi corazón ajado
te dispongo, Señor.
Será dulce morada,
por siempre tu, mansión.
HE APRENDIDO A NADAR
He aprendido a nadar
sobre las olas de tu cuerpo.
En el cielo de tus ojos
he dejado mis sueños.
En el viento de tu pelo,
el más cálido viento,
he dejado prendido,
todo el amor que siento.
Lo vivido, mi amor,
he dejado en tus pechos;
me he quedado tan solo
que vivo casi muerto.
Volveré por las cosas
que deje en tu cuerpo.
en tu boca, mi rosa,
aún perviven mis besos,
y en tu mente, mi diosa,
que aún habito, presiento.
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